Días de Bolivia

Los días transcurren con una naturalidad que no existe más en las ciudades grandes. En los pequeños pueblos de Bolivia, llenos de tranquilidad y esperas interminables, la aparente soledad es interrumpida ocasionalmente por fiestas religiosas o toros de pueblo.

Pareciera que en sus calles llenas de color o en las esquinas en las que se reúnen amigos a charlar no pasa nada.

El tiempo se detiene a la espera de que se hagan realidad las promesas de modernidad y progreso. Hay una sensación de que las cosas que ocurren, ocurren de una forma distinta, como si el tiempo no importara.